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Estudio
sobre las tecnologías de la información y su impacto
en la pequeña y mediana Empresa.
Diagnóstico y recomendaciones para mejorar la competitividad.
José R. Granger |
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Una reciente investigación de Fundesco ha
analizado los problemas en la utilización de las tecnologías
de la información por las PYME para incrementar su competitividad,
concluyendo con una serie de recomendaciones precisas.
Durante el último año y medio, Fundesco ha venido realizando
un estudio para analizar los impactos de las nuevas tecnologías
en el colectivo empresarial, con especial dedicación a las pequeñas
y medianas empresas. Esta investigación estaba encuadrada dentro
del Programa Europeo Telemática y en su realización han
participado instituciones relacionadas con las empresas, Gobiernos Autonómicos
y representantes de la oferta tecnológica.
Para el seguimiento del estudio y la aprobación de los trabajos
parciales, se creó un Comité Asesor constituido por todas
las instituciones participantes: Centro de Información y Desarrollo
Empresarial (CIDEM), Fundesco, Generalitat Valenciana, Gobiernos Balear,
de Canarias, de la Rioja, de Navarra y Vasco, Instituto de Fomento de
Andalucía (IFA), Instituto de Fomento de la Región de Murcia,
Instituto de la Pequeña y Mediana Industria (IMPI), Instituto Madrileño
de Desarrollo (IMADE), Instituto Nacional de Empleo (INEM), Ministerio
de Economía, Telefónica, Teleinformática y Comunicaciones
(TELYCO), TS-1 Telefónica Servicios y Xunta de Galicia.
El objetivo final del estudio consistía en potenciar la competitividad
de las pequeñas empresas españolas, por medio del impulso
en la mecanización de sus actividades y el mejor aprovechamiento
de las potencialidades derivadas del uso de las tecnologías de
la información, con el fin de que estas empresas puedan resultar
competitivas en el nuevo marco del mercado único europeo.
La primera parte de la investigación se dedica al análisis
de la empresa española en la economía actual, sus puntos
fuertes y débiles, su aportación al producto interior bruto,
los cambios en el entorno y los sectores económicos en los que
predomina la actividad de empresas de pequeño tamaño.
Partiendo de estos primeros resultados se realiza una segmentación
de empresas y se eligen aquellos de mayor interés para el estudio
en función de las entidades que participan en el mismo. Los diez
segmentos seleccionados han sido: agroalimentario, otras manufacturas
no alimenticias, transformados metálicos y de construcción,
imprenta, edición y artes gráficas, industria electrónica,
actividades auxiliares, turismo, servicios a las empresas, distribución
y transportes de mercancías por carretera.
1. ESTADO DE LA CUESTIÓN
Según los datos que se manejan, el 99 por
ciento de las empresas de la Comunidad Europea tienen menos de 500 trabajadores
y representan más del 70 por ciento del empleo. Estos porcentajes
se incrementan en el caso de España, donde solo un 0,5 por ciento
de empresas tienen más de 500 empleados y donde, excluyendo las
empresas que no tienen empleados, un 85 por ciento de las empresas tienen
menos de diez trabajadores.
El reducido tamaño empresarial no es una debilidad por sí
misma, las dificultades provienen de la existencia de muchas empresas
de tipo familiar con estilo de gestión tradicional poco innovadoras
y que no consiguen adaptarse al funcionamiento de mercados cada vez más
competitivos. Por contra, cada vez aparecen más PYME muy dinámicas,
fuertemente profesionalizadas y con una progresiva incorporación
de las tecnologías en sus procesos productivos.
Los problemas con que se enfrentan las empresas de pequeño tamaño
se derivan de una operativa ligada a mercados locales, dificultad para
ampliar su campo de actuación, visión del negocio ligada
al corto plazo, debilidad financiera, baja cualificación de las
plantillas, ineficiente aplicación tenológica,falta de interés
por asociarse con otras empresas, desinformación sobre el funcionamiento
de los mercados y concentración del esfuerzo en la fase de fabricación,
infravalorando las fases anteriores (aprovisionamiento, diseño,
etc.) y las posteriores (comercialización).
Las oportunidades para las PYME se derivan del aprovechamiento de sus
facilidades para adaptarse a los cambios en los mercados, la personalización
de demandas y mercados locales y el proceso de externalización
de funciones por parte de las grandes empresas.
En definitiva, el futuro de este colectivo empresarial pasa por la profesionalización
de sus organizaciones y la colaboración con otras entidades similares
para la compartición de recursos en el acceso a los equipamientos
de mayor tamaño.
En este contexto de desarrollo empresarial, las tecnologías de
la información no constituyen en ningún caso una solución
por sí mismas, pero representan una herramienta de primer orden
para la modernización de las organizaciones y para facilitar los
rápidos intercambios de información entre entidades.
2. CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS
Las PYME constituyen un colectivo de interés
prioritario para el mercado de nuevas tecnologías de la información
en función de su número (más de 2.000.000 PYME en
España) y de su capacidad adquisitiva, muy superior a la de los
usuarios particulares.
Se diferencian de las grandes empresas en que no disponen de recursos
suficientes para hacer planes individuales de incorporación de
nuevas tecnologías en sus organizaciones y, por otro lado, se diferencian
de los usuarios residenciales en que presentan demandan específicas
en función del tipo de actividad económica que desempeñan.
Estos hechos diferenciadores justifican la creación de estrategias
dirigidas a un colectivo con las siguientes características:
-No tienen necesidades tan específicas como las grandes empresas,
pero en cualquer caso requieren de ofertas diferenciadas en función
del sector de actividad en que se desenvuelven.
-Salvo en los servicios más sofisticados, que requieren de una
compartición de recursos, el precio no suele ser el principal freno
para la adquisición de servicios avanzados, sino el desconocimiento
de sus utilidades reales y el miedo a incrementos descontrolados en la
factura de telecomunicaciones.
-En general se considera que las tecnologías de la información
son algo positivo para la sociedad o para las grandes empresas, pero se
tienen dudas sobre su utilidad en la propia empresa. Se desconoce la oferta
tecnológica disponible, cómo acceder a ella, cómo
utilizarla y cuáles son los beneficios de su uso.
-Las tecnologías se suelen incorporar por razones externas a la
empresa (imposición de los líderes del sector o de los principales
clientes) lo que evita su integración en la operativa interna y
provoca una infrautilización de los equipamientos tecnológicos.
-Carecen de personal técnico capaz de diseñar, implantar
y desarrollar aplicaciones adaptadas, explicitar sus necesidades tecnológicas,
garantizar una utilización adecuada y realizar las funciones de
mantenimiento.
-Aunque cada vez en menor medida, todavía hay un cierto rechazo
en las organizaciones empresariales a cualquier innovación que
produzca variaciones sobre las formas tradicionales de operar. La cultura
de empresa puede ser un freno que retrase la incorporación de las
tecnologías de la información.
-De las encuestas realizadas se obtiene que, aunque los niveles de uso
de servicios avanzados son todavía muy bajos, las empresas que
los utilizan están satisfechas con su rendimiento.
-Existe una decidida actuación por parte de las Administraciones
Públicas (Comunitaria, Nacional, Autonómica y Local) para
potenciar el uso de nuevas tecnologías y las PYME son uno de los
objetivos prioritarios.
3. POSIBLES ACTUACIONES
Muchas instituciones del ámbito europeo, nacional
y regional vienen trabajando en este tema en actividades de difusión,
formación e incorporación de tecnologías en las pequeñas
empresas bajo distintos esquemas, de los que son buena muestra Programas
como el STAR, o el Telemática, además de un sin fin de iniciativas
realizadas desde la Administración Central y Regional, y desde
las principales empresas del país del sector de las tecnologías
de la información.
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En este contexto se enmarca el estudio llevado a
cabo por Fundesco, que, junto con los resultados obtenidos, presenta una
serie de propuestas y recomendaciones a los agentes involucrados en el
desarrollo tecnológico.
Estas propuestas definidas como: "Conjunto de proyectos y actuaciones
orientados a mejorar la competitividad de la PYME española a través
del máximo aprovechamiento de las potencialidades que ofrecen las
tecnologías de la información", establecen distintos
ámbitos de actuaciones en función de su finalidad de los
objetivos específicos, y de los agentes directamente implicados
en las mismas. El tipo de planteamientos realizados obedecen a los siguientes
epígrafes:
-Estrategias tecnológicas regionales, vinculadas
con la situación de la PYME regional, la especialización
productiva, y las prioridades del desarrollo endógeno.
-Propuestas relacionadas con las características
de la PYME española y el nuevo escenario económico, en línea
con las posibilidades de actuaciones globales para la mejora de la estructura
empresarial interna.
-Estrategias sectorializadas, orientadas a la integración
del tejido productivo para incrementar el valor añadido de la PYME,
y mejorar la competitividad global de distintos sectores de la economía
española.
-Macroproyectos singulares, dinamizadores de la incorporación
de tecnologías de la información, y con potencialidad para
servir de plataforma de procesos de transformación sectorial y
de generación de nuevo tejido empresarial
Los resultados de estos y otros trabajos similares,
el nivel de sensibilización actual del conjunto de agentes involucrados
a nivel regional, nacional y europeo, y las nuevas posibilidades tecnológicas
que se ofrecen desde la evolución de la tecnología están
generando un escenario muy favorable para la consolidación y modernización
de este tejido productivo tan importante para el futuro de la sociedad
española.
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