![]()
|
A) El estudio sociopolítico de un proceso
de integración económica que se inicia desde la década
de los ochenta y se cierra en agosto de 1992 con el TLC.
No es entonces sorprendente la cantidad de hipótesis contradictorias sobre los efectos del proceso de integración económica en los medios de comunicación. La observación del 80 por ciento de las ponencias en torno a la falta de debate, discusión y análisis sobre la perspectiva cultural y comunicativa ante el TLC, se ve reflejada en el propio texto. Así, encontramos desde el discurso humanista que niega radicalmente el que la comunicación y la cultura se verá regida progresivamente por las leyes del mercado, hasta el discurso que sostiene que la llegada de la industria extranjera romperá a la larga con el monopolio por ejemplo del audiovisual mexicano causando una dinámica más competitiva y abierta. La parte más fructífera del texto provino de aquellos analistas que no sólo especularon con hipótesis e interrogaciones sin respuesta, y que se atrevieron a contrastar la realidad en términos cualitativos y cuantitativos de investigación. Por ejemplo, los estudios sobre el caso canadiense demostraron que pese a que el tratado bilateral firmado entre EEUU y Canadá (1987) garantizaba el mantenimiento de la identidad de los países firmantes, hubo un flujo de información sin control y sin reglamentación a través de señales de satélite y de distintos tipos de comunicación electrónica y de base de datos. De esta manera el eslogan "la cultura no está sobre la mesa" resultó ser un engaño; prácticamente fue imposible aislar las industrias culturales de las influencias internacionales, como resulta evidente cuando se sabe que actualmente los intereses norteamericanos controlan el 93 por ciento de la industria cinematográfica y de vídeo, un 90 por ciento de las grabaciones musicales, un 92 por ciento de las publicaciones de los libros y reciben aproximadamente 350 millones de dólares al año por la venta de programas de televisión a Canadá. Parece ser que el discurso de integración del mercado audiovisual norteamericano se asemeja cada vez más al mercado europeo. La distinción esencial es que en Europa hay todo un discurso de legitimación parlamentaria de orden económico industrial y tecnológico (CEE), mientras en el caso del NAFTA este aspecto se está disfrazando mediante la aparente marginación de las conversaciones sobre las industrias culturales ante el TLC. Hay ya algunos rasgos comunes que habrá que estudiar más detenidamente, por ejemplo: -Cómo llega ese discurso económico
y tecnológico de la comunicación al caso norteamericano
y en qué medida ésto influye para los proyectos comunes
de integración como el TLC. 1. EDUCACIÓN Y CULTURA El segundo texto titulado La educación y la
Cultura ante el Tratado de Libre Comercio, coordinado por Gilberto Guevara
Niebla y Néstor Canclini (2), es un claro esfuerzo para reunificar
información y darle un sentido específico para explicar
las perspectivas del sector educativo y de producción cultural
ante el Tratado de Libre Comercio. Por ejemplo, en el ámbito cultural educativo,
un estudio estadístico y de comparación, demuestra la diferencia
abismal que existe entre los tres países del TLC. El siguiente
comentario de José Warman puede sintetizar el sentido del primer
apartado de la investigación en el texto: "No puede transformarse
el sistema educativo sin superar vicios, corporativismos, intereses creados
y prácticas anquilosadas. Y este proceso requiere de visión
y voluntad política por parte del medio académico y de los
gobiernos federal y estatales. No basta con quejarse ni con presionar,
es necesario actuar conjuntamente". El hermetismo informativo de Televisa al respecto
es un claro ejemplo. (1) AMIC, Cultura, medios de comunicación y libre comercio. AMIC (Asociación Mejicana de Investigadores de la Comunicación). Méjico, 1993. |