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Telecomunicaciones españolas:
Una apuesta por el futuro.
Los retos del Mercado Europeo.
Carlos Tirado Montero |
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En el desarrollo de la telemática y
de sus servicios radica el futuro de las telecomunicaciones españolas.
Dos estudios interconectados abordan en este dossier los desafíos
inminentes que el Mercado Unico Europeo plantea al sector.
INTRODUCCIÓN
El desarrollo de las telecomunicaciones españolas,
más allá de las dificultades que coyunturalmente puedan
presentarse, se encuentra ante un panorama en el que un crecimiento sostenido
de los servicios de telecomunicación depende en gran medida de
la introducción masiva de nuevos servicios en grandes mercados,
y la oferta de los mismos depende a su vez del desarrollo de un tejido
empresarial en el área de las tecnologías de la información,
suficiente para generar soluciones adecuadas a las demandas de comunicación
de los usuarios potenciales de los mismos.
Este panorama se presenta en un entorno en el que la tecnología
está potenciando el uso económico de nuevas facilidades
de telecomunicación, la información se considera un elemento
decisivo para la productividad, la competitividad y la calidad de vida
de las sociedades modernas y la competencia, liberalización y apertura
de mercados se consideran factores importantes de eficiencia económica
para la prestación y el uso de los servicios de telecomunicación
en ámbitos nacionales, regionales e internacionales. Dentro de
este entorno surgen temas como la liberalización del comercio internacional
de los servicios (GATT), la construcción del Mercado Unico Europeo
(CE), la globalización de los mercados mundiales de equipos de
telecomunicación, la privatización de grandes parcelas del
sector público y la competencia en los mercados interiores de los
distintos países.
El conjunto de elementos mencionados está provocando una transformación
de la estructura del sector de las telecomunicaciones; lo más destacable,
desde el planteamiento de este artículo, sobre esta transformación
son la aparición de nuevos y más numerosos agentes sectoriales,
y el incremento notable de la complejidad de las relaciones entre este
conjunto de agentes, que obliga a establecer un nuevo marco de relaciones
intrasectoriales. En cada país, este proceso de transformación
viene muy condicionado por las características internas del sector
de las telecomunicaciones, y por el posicionamiento que como país
se adopte en relación con los temas del marco general anteriormente
mencionado.
En el caso español, la concentración empresarial existente
en el sector en torno a sus agentes tradicionales, las rigideces en sus
esquemas de funcionamiento, el relativamente escaso desarrollo legislativo
alcanzado, y la poca presencia en mercados exteriores y en los centros
internacionales de decisión sectorial, limitan en gran medida los
grados de libertad para la toma de decisiones, y, lo que es aún
más grave, reducen la capacidad de actuación coordinada
ante la incertidumbre sobre el papel futuro a desempeñar por cada
uno de los agentes, por lo que se piensa que el sector puede ser muy vulnerable
tanto en sus componentes industriales como en los operadores de servicios
ante el Mercado Unico de las telecomunicaciones europeas y el nuevo marco
internacional que se configura para las actividades sectoriales.
Con la idea de utilizar el desarrollo de los nuevos servicios de telecomunicación
para ir extendiendo el mercado, y utilizar este crecimiento para apoyar
la generación de fortalezas industriales y tecnológicas
nacionales en un sector en rápida expansión, Fundesco lanzó
la iniciativa de realizar dos estudios en profundidad que analizaran estos
temas y trataran de generar actuaciones promovidas conjuntamente por distintos
agentes sectoriales para contribuir a la mejor adaptación de nuestro
sector al nuevo entorno.
La expansión de la telemática en España constituye
uno de los elementos claves para el éxito de la introducción
de la mayoría de los nuevos servicios de telecomunicación,
porque permite ir generando la masa crítica de usuarios necesaria
para la viabilidad económica de cualquier iniciativa empresarial
en este terreno, la incorporación de la cultura de la información
al conjunto de actividades que realizan las instituciones y los individuos,
y la formación necesaria en el uso de las tecnologías de
la información.
El desarrollo empresarial es a su vez necesario para constituir un tejido
industrial que permita competir con eficacia ante el proceso liberalizador
que se viene produciendo en el sector de las telecomunicaciones, la construcción
del Mercado Unico Europeo (MUE), y las crecientes demandas de los mayores
usuarios de los servicios de telecomunicación.
El ir estableciendo las condiciones para el desarrollo de los nuevos mercados
de servicios de telecomunicación, y el conseguir ventajas competitivas
importantes en el segmento empresarial de las telecomunicaciones españolas
fueron las razones que motivaron a un grupo de instituciones del sector
español a emprender conjuntamente los estudios mencionados con
el objetivo de impulsar un sector de gran importancia para el futuro de
nuestro país,considerando al mismo tiempo las oportunidades y amenazas
que a corto plazo se vislumbran para las principales empresas industriales
y de servicios del sector.
Estos trabajos se llevaron a cabo por Fundesco con la participación
de Alcatel, Amper, Cables de Comunicaciones, Cetesa, D.G. Electrónica
y Nuevas Tecnologías, D.G. Telecomunicaciones, Ericsson, Eritel,
Indelec, Sintel, Telefónica, Telefónica Sistemas y Telettra.
El sistema seguido fue el establecimiento de un Comité de Seguimiento
y Asesoría, formado por profesionales de cada una de las instituciones
participantes, y la creación de un grupo de estudio encargado de
la realización del trabajo. Los informes parciales que se iban
generando eran discutidos en el seno del Comité, generándose
importantes debates sobre los aspectos más críticos que
afectan a estos servicios.
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CONDICIONES PARA EL DESARROLLO DE LOS SERVICIOS
TELEMÁTICOS EN ESPAÑA
Los servicios telemáticos constituyen el procedimiento
más sencillo de acceso a las nuevas facilidades de comunicación.
A través de estos servicios es posible acceder a sistemas electrónicos
de información (IBERTEX), la transferencia electrónica de
datos y fondos, la mensajería electrónica, la transmisión
de gráficos y textos, etc. Las ventajas de estos servicios proceden
del alto grado de normalización en torno a los mismos, su soporte
a través de las redes públicas de telecomunicación,
lo que les confiere una gran cobertura geográfica, y quizás
el aspecto más importante es la facilidad de disponibilidad y utilización
por medio de terminales sencillos y económicos.
El interés de estos servicios para el desarrollo de las telecomunicaciones
avanzadas estriba en que por sus características son especialmente
adecuados para su utilización por las medianas y pequeñas
empresas, y por los usuarios particulares de las telecomunicaciones, constituyendo
de este modo un procedimiento eficaz para conseguir un salto cualitativo
importante en cuanto a la introducción de los nuevos servicios
en la sociedad, para rentabilizar las redes públicas de telecomunicación,
para alcanzar las dimensiones de mercado que justifiquen el desarrollo
de nuevos productos, y para permitir un desarrollo empresarial en torno
a la prestación de los mismos.
Todas estas condiciones permiten abrir nuevas áreas de negocio
en el sector de las telecomunicaciones, generando las masas críticas
necesarias para el desarrollo de nuevas iniciativas en beneficio de los
agentes del sector y de los potenciales usuarios. La incorporación
de estos servicios a las actividades que desarrollan las instituciones,
empresas y particulares, redunda en mejoras de productividades y calidades
de productos y servicios que en definitiva suponen avances notables sobre
anteriores procedimientos de hacer las cosas.
Apoyado en estos planteamientos, se inició un estudio sobre las
condiciones para el desarrollo de los servicios telemáticos en
España, que, tratando de identificar los principales obstáculos
para la expansión de estos servicios, permitiera establecer las
posibilidades de actuación para eliminar estas barreras y contribuir
de esta manera a dinamizar su penetración acelerando los períodos
de amortización de las cuantiosas inversiones ya realizadas por
distintas instituciones, y animando a otras a introducirse en estas nuevas
áreas de negocio.
El trabajo así planteado debía incorporar las distintas
perspectivas que influyen en este tema, por lo que era necesario considerar
a los suministradores de equipos, los operadores de servicio, las empresas
de software de aplicaciones, los suministradores de información,
los usuarios, los reguladores de estos servicios, y cualquier otro agente
involucrado en el asunto.
Para su realización era necesario también partir de una
delimitación precisa de estos servicios, analizar la situación
de los mismos en el entorno español y lo ocurrido en otros países,
y con todos estos elementos establecer los puntos fuertes y débiles
de la situación actual y su previsible evolución en relación
con la oferta y la demanda de los mismos.
Los trabajos se iniciaron con una ronda de reuniones con los participantes
en el trabajo, tratando de detectar las principales dificultades que cada
uno de ellos, desde su perspectiva, encontraba para la expansión
de los servicios. A partir de este punto se procedió a analizar
la situación actual de los servicios telemáticos en España,
a considerar el estado de los mismos en otros países, y a analizar
los previsibles escenarios de evolución. Para la previsión
se utilizaron metodologías clásicas de estudios prospectivos
como la realización de un Delphi entre un grupo de expertos, estudios
de análisis industrial, evaluación de impactos cruzados,
etc. El esquema global del trabajo es el que se representa en la figura
1.
Situación actual de los servicios telemáticos
Los servicios telemáticos o teleinformáticos
tras la telefonía, la pura transmisión de datos y las comunicaciones
móviles, constituyen una amplia gama de servicios y aplicaciones
de las telecomunicaciones que permiten la interconexión de recursos
informáticos de distinto tipo para el intercambio de información
de voz, datos, textos e imágenes. En general, todos estos servicios
representan un valor añadido a las redes básicas proporcionado
por un equipo informático localizado en el terminal, en la instalación
del abonado, o en un centro especializado, que soportan un protocolo de
comunicación, una aplicación transaccional, o un sistema
de almacenamiento y recuperación de información bajo distintos
procedimientos.
Estos servicios, entre los que habitualmente se incluyen los sistemas
electrónicos de información, videotex y otros; el facsímil
para el intercambio de documentos; la transferencia electrónica
de fondos y datos; la mensajería electrónica etc., fueron
los primeros por los que se apostó en firme desde los operadores
de servicios públicos, a través del esfuerzo de organismos
internacionales de normalización como medio para enriquecer las
prestaciones de las redes básicas de telefonía y transmisión
de datos que gozaban de una gran cobertura territorial, por su versatilidad
para soportar un gran número de aplicaciones de las telecomunicaciones
para cualquier tipo de usuario.
Las ventajas iniciales que significaron estos servicios se pueden resumir
en:
- Facilidad de acceso para cualquier abonado
conectado a la red pública, y por tanto grandes posibilidades de
expansión.
- Sencillez de uso para personas no especialmente formadas en informática.
- Coste reducido del equipamiento de usuario y tarifas de comunicación
en línea con las existentes por no requerir infraestructuras especiales.
A la vista de estas características, parecería
que se daban las condiciones necesarias para su rápida implantación
en amplias bases de usuarios.
Cuando se publicaron las recomendaciones técnicas del CCITT para
los servicios telemáticos en los años 70, lo que no se había
analizado lo suficiente era que en gran medida la implantación
definitiva de estos servicios dependía de una serie de factores
que incidieron de manera notable en su posterior desarrollo, como se ha
podido comprobar durante estos años en distintos países.
Entre éstos se pueden citar:
- En primer lugar y de manera destacada, todos aquellos
aspectos socio-culturales que afectan a la implantación de una
cultura de la información en el conjunto de la sociedad.
- La necesidad de disponer de un amplio parque de terminales instalados
para demostrar la auténtica utilidad del servicio (facsímil).
- Falta de sistemas suficientemente automatizados accesibles on-line,
como bases de datos o centros de compensación electrónicos.
- Desconocimiento sobre los esquemas más adecuados de operación
y comercialización de los mismos.
- Necesidad de aplicaciones singulares capaces de movilizar rápidamente
a un gran número de usuarios.
- Dependencia de la existencia de agentes empresariales para desarrollar
todas las áreas de negocio en torno a lo que constituye el valor
añadido del servicio, como proveedores de información, etc.
Esta situación ha generado en cada país
distintos procedimientos para el lanzamiento de los servicios con resultados
desiguales; para el caso español,la situación es la que
se presenta en el cuadro 1.
Estudio
Los trabajos se iniciaron a principios de 1990
con una serie de reuniones con las instituciones participantes con el
objeto de establecer conjuntamente aquellos elementos de análisis
que, en opinión de los destinatarios del trabajo, interesaba estudiar
con una mayor profundidad. En las mismas se delimitó también
la gama de servicios de cobertura del trabajo.

La primera etapa consistió en el establecimiento
de la situación de estos servicios en España, considerando
los grados de penetración de cada servicio, los agentes involucrados
en cada uno de ellos, las relaciones entre todos estos agentes, y el entorno
socio-económico, tecnológico y regulatorio, para definir
el marco global del desarrollo de estos servicios. Dentro de este marco
se consideraron los principales obstáculos para su desarrollo,
analizando, mediante procedimientos de estructuración de problemas,
las barreras más considerables.
La segunda parte se orientó a la realización de unas estimaciones
de demanda para cada servicio basadas en las previsiones actualmente existentes
sobre su evolución y áreas naturales de utilización.
Con esta etapa se cerraba lo que sería la situación actual
y tendencias de evolución de estos servicios en España.
En la siguiente etapa se trataba de considerar la evolución de
estos servicios en otros países para conocer su grado de desarrollo,
las características de su difusión y los principales problemas
a los que se habían enfrentado en cada uno de ellos.
A continuación se realizó una consulta Delphi a casi 30
expertos del sector con el fin de establecer por este procedimiento escenarios
de evolución para estos servicios a corto, medio y largo plazo.
En esta consulta se trató también de evaluar el impacto
de los principales acontecimientos sectoriales sobre la evolución
de los servicios telemáticos.
Del análisis conjunto de las tendencias de evolución, la
situación en otros países y las previsiones del Delphi,
se procedió a establecer el marco para la evolución de estos
servicios en España, y las actuaciones necesarias para facilitar
un desarrollo armónico de los mismos.
Resultados
Sintetizando los principales resultados, conviene
mencionar en primer lugar que algunos afectan con generalidad a la totalidad
de los servicios contemplados, mientras que otros son válidos exclusivamente
para cada servicio. Entre los primeros se destacan:
- La existencia de bastante descoordinación
entre las acciones y la oportunidad de las mismas promovidas por los agentes
involucrados. Esta situación ha generado la dificultad de establecer
ofertas atractivas de servicios bien adaptadas a las necesidades reales
de los potenciales usuarios.
- La estrechez del mercado, la dependencia entre los participantes, y
las incertidumbres en cuanto a legislación y regulaciones, han
impedido en gran medida la aparición de iniciativas empresariales
significativas en torno a estas nuevas áreas de negocio.
- La orientación de la telemática en general al consumo
masivo ha chocado con la falta de información y conocimiento sobre
las posibilidades y beneficios derivados del uso de estos servicios, lo
que ha constituido quizás la barrera más difícil
de salvar para su expansión.
- Junto con lo anterior, la necesidad en algunos casos de equipamientos
específicos de usuarios, o de modificación de formas de
proceder frenan la incorporación de nuevas facilidades de telecomunicación.
- El resultado ha sido el desarrollo de los servicios restringido a colectivos
específicos de usuarios, salvo en aquellos casos de funcionalidad
directa más clara y sencillez de incorporación.
- En general, se han producido pocos intentos serios de utilización
con carácter de demostración y dinamización, por
aquellos agentes que podían haber tomado estas iniciativas como
las Administraciones Públicas, Organismos del Estado, agentes empresariales
del sector, o las grandes empresas de otros sectores.
- A otro nivel, destacar que un elemento decisivo que subyace en el desarrollo
de la telemática es la disponibilidad de las redes y servicios
básicos que la sustentan en las condiciones adecuadas de calidad
y precio.
En relación con los resultados específicos
para cada servicio se destacan los siguientes:
- La progresión del facsímil se encuentra
limitada por problemas de confidencialidad, calidad y aceptación
del valor de la documentación transmitida por este procedimiento.
La evolución tecnológica en redes, servicios y terminales
establecerá nuevos horizontes para este servicio.
- El Ibertex, a pesar de encontrarse en una fase fuertemente expansiva,
deberá encontrar su campo de utilización eficaz con aplicaciones
rentables, informaciones atractivas, y en todos aquellos elementos que
potencien fenómenos de sustitución de consumos en las empresas
y las familias.
- El acceso a bases de datos ASCII se enfrenta con el problema de la calidad
de la información disponible y los costes de la transmisión
de datos, por lo que su utilización seguirá restringida
a bases de datos muy especializadas de carácter económico,
científico o empresarial, por colectivos muy concretos, como el
sector financiero, investigador, etc.
- El correo electrónico es un servicio de los de mayor potencialidad
para su uso empresarial por las posibilidades que ofrece para nuevos esquemas
de distribución y flexibilización de la organización
empresarial, y su facilidad para el funcionamiento continuo. La expansión
de las comunicaciones internas en la empresa y el crecimiento de los intercambios
favorecerán la utilización de este servicio.
- El intercambio electrónico de datos tiene una funcionalidad muy
clara de carácter sectorial, por lo que su implantación
estará muy ligada a procesos de transformación de los distintos
sectores de actividad económica.
- La transferencia electrónica de fondos en España ha sido
un exponente claro de actuación coordinada sobre todo por los intereses
económicos puestos en juego por las instituciones financieras dentro
de su función de mediación en las transacciones económicas.
La consolidación del sistema y su ampliación a otros participantes
pueden constituir el reto para su expansión futura.
Reflexiones finales
Para concluir el estudio de los servicios telemáticos
hay que señalar algunos aspectos decisivos, en nuestra opinión,
para su desarrollo futuro.
El primero, desde la perspectiva económica, es que un uso mayor
de telecomunicaciones que el que marcan las tendencias y las relaciones
con los indicadores macroeconómicos, sólo se produce mediante
procesos de sustitución de consumos por empresas, familias y otras
instituciones bajo expectativas de eficiencia económica medida
en términos de producción, productividad, penetración
en los mercados, optimización de recursos, o calidad de vida.
La mutua dependencia entre los contenidos de la comunicación, y
los soportes de la misma para la valoración de la utilidad del
servicio, obliga a la coordinación de esfuerzos entre los distintos
agentes involucrados en cada uno de ellos.
El rápido desarrollo de la masa crítica de usuarios, necesaria
para el éxito de los servicios, refuerza el papel que pueden desempeñar
las Administraciones y el sector servicios para el lanzamiento de aplicaciones
de estos servicios orientadas al público en general, con objetivos
de mejora de la calidad del servicio final, demostración y formación
que permitan su despegue definitivo. Reforzando esta línea, resulta
de gran interés que los agentes involucrados en la prestación
de estos servicios se configuren como los primeros grandes usuarios de
los mismos.
Por último, hay que destacar la importancia que tiene el disponer
de las infraestructuras de redes y servicios en calidades y condiciones
de acceso (tiempo, precio, etc.) adecuadas para que no supongan un elemento
adicional de riesgo para cualquier iniciativa en este campo.
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CONSECUENCIAS DEL MERCADO ÚNICO DE 1992
PARA LA INDUSTRIA Y LOS SERVICIOS DE TELECOMUNICACIÓN
Este estudio se planteó para conocer
con cierto detalle el impacto de los acontecimientos del Mercado Unico
Europeo (MUE) sobre las empresas industriales y de servicios del sector
de las telecomunicaciones ubicadas en España. La finalidad del
estudio era analizar las oportunidades y amenazas para los agentes empresariales
del sector español dentro de la complejidad de intereses que se
producen en las telecomunicaciones mundiales.
Esta línea de trabajo se eligió porque, dentro del proceso
de evolución sectorial que se está produciendo, aun admitiendo
los beneficios de la constitución del MUE en términos amplios,
su significado puede tener importantes efectos no deseados para las empresas
españolas, e incluso para el sector español en su conjunto.
Para su realización ha sido necesario considerar los procesos de
cambio en las telecomunicaciones y la evolución sectorial a nivel
mundial, europeo y español; analizando regulaciones, empresas,
productos, tecnologías, estrategias industriales, mercados, y todos
aquellos elementos que están reconfigurando el sector, considerar
los objetivos y actuaciones de la política europea tanto en el
sector, por lo que puede suponer para la oferta de equipos y servicios,
como en otros sectores, por su incidencia sobre la demanda y sobre la
reorganización y leyes de funcionamiento del mercado global europeo.
La consideración realizada sobre el segmento
empresarial español abarca al conjunto de instituciones con estructuras
de producción implantadas en nuestro país con independencia
de su organización corporativa, su composición de capital,
y la procedencia del mismo. Por lo que incluye a empresas nacionales y
multinacionales, públicas y privadas, y con presencia de capital
de procedencia europea y no europea. Esta situación, que es el
reflejo de la estructura empresarial del sector español, hace que
sobre el futuro de estas organizaciones estén presentes todas las
estrategias que se adopten a nivel mundial, europeo, o por parte de otros
países miembros de las CE.
Situación actual
El sector de las telecomunicaciones españolas
viene delimitado por un mercado de servicios que en 1990 supuso una facturación
para Telefónica de 852.542 millones de pesetas, representando la
práctica totalidad de este mercado, y un mercado de equipos de
telecomunicación que alcanzó los 409.940 millones de pesetas;
la totalidad del mercado de equipos y servicios puede estar en torno a
1,4 billones de pesetas. Durante 1990 los ingresos por servicios crecieron
un 19,3 por ciento, y el mercado de equipos, un 12 por ciento.
El mercado de servicios de telecomunicación está prácticamente
en su totalidad representado por las actividades de Telefónica.
Dentro de la distribución de estos ingresos, el mayor crecimiento,
a excepción de las cuotas de conexión, se dió en
los correspondientes a la transmisión de datos e imagen con un
incremento del 26,6 por ciento, representando esta partida más
del 10 por ciento de los ingresos totales.
En cuanto al mercado de equipos, la mayor parte está directamente
vinculada con las compras de Telefónica, centradas en los grandes
suministradores de equipos de conmutación, transmisión y
cables. Estos suministradores son empresas filiales de grandes corporaciones
multinacionales, en general europeas, y pertenecientes a países
de la CE.
Profundizando un poco en las características de estos mercados,
se puede afirmar que en los servicios los niveles de competencia son relativamente
escasos, si bien ésta se va a producir en breve en las áreas
de mayor potencial de crecimiento y rentabilidad.
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En el caso del mercado de equipos, sus datos reflejan
que en 1990 fue necesario importar por valor del 32,9 por ciento del mercado,
habiéndose incrementado esta proporción, durante los últimos
años, desde el 19,9 por ciento de 1986. Del lado de la producción,
se exportó el 11,3 por ciento de la misma, siendo este porcentaje
inferior al de 1986, que fue del 15 por ciento. La producción en
1986 suponía el 94 por ciento del mercado, mientras que en 1990
era del 75,6 por ciento.
Estas cifras, sacadas de las memorias de Telefónica y de ANIEL,
tienen múltiples lecturas a la luz del escenario actual de las
telecomunicaciones españolas, pero interesa destacar que el déficit
comercial del sector industrial alcanzó el nivel más alto
de la historia, en torno a los 100.000 millones de pesetas, y que de este
déficit, aproximadamente 60.000 se originó dentro de la
CE. La cuestión es si la construcción del Mercado Unico
como elemento de competitividad frente a EE.UU. y Japón, no representa
una amenaza aún mayor dentro de dicho mercado para la producción
española del sector.
Dentro de este panorama la situación es que cualquier proceso de
liberalización de los monopolios de servicios supondrá una
pérdida de mercado para las empresas españolas, la apertura
de mercados cautivos constituye una amenaza más que considerable
a los actuales suministradores de equipos, y la liberalización
de terminales puede reproducir procesos de expulsión del mercado
de los proveedores tradicionales por las empresas líderes de la
electrónica de consumo.
La única salida a esta situación es compensar la pérdida
de mercado interior por el incremento de participación en los mercados
exteriores; esta afirmación es válida tanto para los mercados
comunitarios como para los de fuera de este entorno.
Panorama internacional
Si se revisan algunos datos sobre el mercado para
los países de la CE, EE.UU. y Japón se pueden hacer algunos
comentarios y comparaciones de interés para los objetivos del artículo.
En primer lugar, en los cuadros 2 y 3 se presentan las cifras de ingresos
y facturación de las mayores compañías operadoras
de servicios y fabricantes de equipos de telecomunicación, pudiéndose
apreciar las dimensiones de las principales empresas mundiales del sector.

En relación con los mercados nacionales de
equipos, en los cuadros 4 y 5 se puede ver como EE.UU. representa el 32,2
por ciento del mercado mundial de equipos, y únicamente el 26,6
por ciento de la producción en 1990. En el otro extremo, Japón
representa el 15,8 por ciento del mercado, y el 22 por ciento de la producción.
Los cuatro países de la CE que aparecen en los cuadros suponen
el 26,6 por ciento del mercado mundial, y el 25,4 por ciento de la producción.
La situación presentada refleja un cierto equilibrio entre las
dimensiones del mercado europeo y su producción, lo que según
algunos analistas europeos significa una cierta acumulación de
fortalezas industriales en este terreno, aunque muy bien puede tratarse
de la incidencia del mantenimiento de los mercados cautivos de equipos
en dichos mercados.


Estudio
El esquema del trabajo realizado es el que se representa
en la figura 2. El procedimiento ha constado básicamente de cuatro
bloques de actividades, el primero orientado a analizar el sector español
y el entorno nacional para las empresas de este sector. El segundo al
análisis del entorno internacional, y el tercer y cuarto bloques
al análisis del sector de las telecomunicaciones comunitario, y
a la consideración de otros sectores de actividad económica
a nivel de la CE, que son grandes consumidores de equipos y servicios
de telecomunicación.
Del análisis conjunto de estas cuatro líneas de actividades
se consideraron las principales consecuencias para la evolución
del sector en España, para,a partir de este punto, establecer sus
amenazas y oportunidades, las alternativas de evolución y posibles
actuaciones desde la perspectiva empresarial,para hacer frente a los nuevos
escenarios que se plantean.
Las actividades más destacadas han sido un trabajo de modelización
sectorial que contempla al conjunto de actores y las relaciones actuales
y futuras entre todos ellos. El estudio pormenorizado de la estructura
empresarial, sus mercados, tecnologías, medios de producción,
y recursos económicos y humanos necesarios. Y por último,
entre las tareas más destacadas, el estudio de la evolución
competitiva del sector apoyado en el conjunto de relaciones entre los
agentes previamente establecidas.
Resultados
De los resultados obtenidos se pueden sintetizar
los siguientes puntos:
- El análisis de los escenarios de evolución
sectorial permite afirmar que los próximos años serán
críticos para los agentes españoles del sector, por la aparición
de los primeros resultados de los esfuerzos de los actores actuales por
posicionarse en el mercado, la materialización de las nuevas áreas
de negocio que se están abriendo, la aparición de competencia
significativa en los mercados de equipos y servicios, y el desarrollo
de demandas muy especializadas en segmentos significativos del mercado.
Esta situación provocará tensiones en la necesaria adaptación
entre oferta y demanda.
- La dinamicidad del marco regulatorio europeo exige la continua adaptación
de las estrategias empresariales a la nueva situación, afectando
este fenómeno al conjunto de empresas con independencia de sus
dimensiones.
- Para las empresas europeas la cooperación resulta imprescindible
ante un panorama de constitución del MUE, en el que la competitividad
en los mercados globales requiere unas dimensiones determinadas, o unos
niveles de especialización y flexibilidad que actualmente no poseen
las empresas europeas.
- El mercado español tiene dimensiones reducidas para soportar
este tipo de empresas, o para justificar la localización de centros
de desarrollo o de decisión de grandes corporaciones multinacionales,
incluso en determinadas líneas de productos.
- El desarrollo de servicios y aplicaciones para otros sectores económicos
se encuentra muy limitado, entre otras cosas por un sistema de I+D excesivamente
complejo y segmentado.
Reflexiones finales
Como síntesis de este trabajo se pueden señalar
algunos comentarios generales sobre la situación general del sector
español y sus expectativas de evolución. En primer lugar
destacar que las mayores fortalezas empresariales del sector en España
se encuentran, como en el resto de los países europeos, en la operación
de los servicios públicos y en los suministradores de los grandes
equipos para las redes públicas. Es a partir de esta base sobre
la que se debería apoyar cualquier actuación a corto plazo
sobre el sector.
Las medidas liberalizadoras y de expansión sectorial afectarán
de manera inmediata a las áreas de actividad de las empresas mencionadas,
por lo que es necesario establecer los mecanismos adecuados para tratar
de hacer frente a esta amenaza mediante actuaciones que compensen las
pérdidas interiores.

Las actuaciones orientadas a acelerar los procesos
descritos, o a generar de manera improvisada nuevos agentes industriales,
sin la disponibilidad material de tiempo para su consolidación
en el mercado, pueden resultar muy arriesgadas por lo que suponen de debilitamiento
de las estructuras empresariales más consistentes, sin la verdadera
creación de nuevas bases empresariales.
Los mercados de equipos para usuarios finales son cada vez más
próximos a los de gran consumo, por lo que la presencia en los
mismos requiere ventajas competitivas muy destacadas a nivel mundial para
ser capaz de competir con las grandes redes de distribución mundial
de productos de este tipo, fundamentalmente de Japón y EE.UU.
CONCLUSIONES
Como punto final de este artículo nos
interesa resaltar la necesidad de hacer frente con estrategias ofensivas
a los cambios que se están produciendo en el mundo de las telecomunicaciones
en todas y cada una de las vertientes de estos cambios, por las posibilidades
que ofrecen para el desarrollo económico, y por la dependencia
que otros sectores de la economía y de la sociedad en su conjunto
van a tener de las telecomunicaciones.
Una línea clara de actuación es el desarrollo del mercado
interior de servicios de telecomunicación, porque la fortaleza
de este mercado establecerá mejores condiciones para negociar las
reglas del juego, para soportar el desarrollo empresarial, y para potenciar
la competitividad del resto de nuestra economía.
El apoyo decidido a la política comunitaria en materia de telecomunicaciones
debe estar condicionado a la posibilidad de disponer de agentes sectoriales
en España capaces de recoger los beneficios esperables de dicha
actuación política, en caso contrario se estará sacrificando
el sector español con todas sus limitaciones al fortalecimiento
de otros agentes europeos del sector.
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