Desde 2000, el Economist Intelligence Unit ha evaluado a las mayores economías del mundo en su capacidad de absorber información y las comunicaciones (TIC) y usarlo para el desarrollo económico y el beneficio social. La clasificación anteriormente titulada "e-readiness" ha cambiado de nombre como clasificación de la "economía digital", para reflejar la influencia creciente de las TIC en el desarrollo económico y el progreso.