En un búnker secreto de los Alpes suizos, varios investigadores europeos depositaron el martes un ‘genoma digital' que servirá de modelo a las generaciones futuras para leer los datos almacenados usando tecnología obsoleta.
Acompañados por unos corpulentos guardias de seguridad vestidos de negro, los científicos transportaron una cápsula del tiempo a través de un laberinto de túneles y cinco zonas de seguridad hasta una cámara acorazada cerca de las pistas de esquí de la estación de Gstaad.