El texto que reproduzco es el correo que me ha enviado una persona a quien le di clase el cuatrimestre pasado. He obviado el nombre para asegurar el anonimato. Soy profesora de la Universidad de Deusto y casi toda mi docencia es en el área de ética profesional. Es criterio de nuestra universidad que en todos nuestros estudios de grado se curse, al menos, una asignatura de ética ya que aspiramos a que nuestros egresados sean "buenos profesionales buenos"; es decir, que tomen decisiones buenas desde el punto de vista ético, no basta con dominar los conocimientos y las competencias técnicas.