El 'cambio climático' es un reto que nos afecta a todos por igual. Descubra en este interesante y ameno artículo por qué las Tecnologías de la Información y la Comunicación pueden ser parte de la solución a este problema global.
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Introducción
El ser humano es hoy uno de los factores que más está contribuyendo al denominado 'Cambio Climático' siendo una de sus principales consecuencias el calentamiento global del planeta y cuyos efectos se sienten cada año en todas las geografías en forma de grandes desastres naturales, cada vez más frecuentes y potentes: ( sequías, inundaciones, incendios forestales, huracanes, tornados ).
El término 'Verde' al que se hará referencia en este documento surge en respuesta a la creciente preocupación existente en muchos organismos internacionales, tanto de ámbito público como empresarial, por las emisiones de gases de efecto invernadero y el consiguiente impacto en el mencionado cambio climático. La emisión de este tipo de gases también es conocido como la 'Huella de carbono', o en su versión inglesa: 'Carbon Footprint'.
Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) tienen su parte de responsabilidad en este problema, en la medida en que para su operación necesitan consumir grandes cantidades de energía que se obtiene mayoritariamente de la combustión de materiales de origen fósil.
Sin embargo, no podemos quedarnos pensando que las TIC son sólo parte del problema, sino que en el sentir general está surgiendo cierta conciencia de que las TIC, junto con la industria de Generación de Energía, disponen de las claves para atajar el Cambio Climático, y por tanto también formar parte de la solución. Este sentir está situando a las operadoras TIC en una nueva posición de responsabilidad ante la sociedad actual y las generaciones futuras. Se trata pues de un importante reto que debemos afrontar, pero del que también afloran numerosas oportunidades que deben hacer de nuestro deber, una actividad sostenible, rentable y con todo el futuro por delante.
Consecuentemente, las iniciativas destinadas a la reducción del consumo energético se han constituido en una de las principales líneas de actuación en los planes de responsabilidad corporativa de las empresas, ya que mediante un mejor aprovechamiento de la energía contribuye no solo a la reducción de gases de efecto invernadero sino a la mejora en las finanzas de las compañías.
Con el presente artículo se da inicio a una serie de documentos en los que se tratarán diferentes aspectos de las Tecnologías de la Información (TIC), su relación con el Cambio Climático y la contribución de las TIC en otros sectores.
El primer capítulo de la serie pretende situar el escenario del problema y tomar conciencia de la dimensión y del coste que supone el consumo energético de las TIC. A lo largo de la serie se profundizará capítulo a capítulo en temas tales como:
En cada uno de estos puntos se reflejará el estado actual del arte así como las propuestas que los distintos agentes TIC (Fabricantes de equipos, Industria Informática, Operadoras de Telecomunicación, Reguladores, etc.) están planteando y poniendo en práctica en este mismo momento.
EL 'Efecto Invernadero'
Se denomina efecto invernadero al fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de una atmósfera planetaria, retienen parte de la energía emitida por la superficie terrestre después de que ésta haya sido calentada a su vez por la radiación solar.
La atmósfera produce para la superficie terrestre el mismo efecto que el techo de cristal produce en un invernadero: la luz solar, que llega sin grandes obstáculos hasta el suelo, lo calienta, dando lugar a que emita rayos infrarrojos (ondas caloríficas), los cuales, a diferencia de los rayos de luz, son absorbidos en gran parte por la cubierta del invernadero, que en el caso que nos ocupa es el papel que realiza la atmósfera terrestre.
Se denominan gases de efecto invernadero (GEI) a los gases cuya presencia en la atmósfera contribuye a la acumulación de calor y por tanto al efecto invernadero mencionado en el párrafo anterior.
Actualmente, tanto las emisiones de gases como la deforestación se han incrementado hasta tal nivel, que parece difícil que se reduzcan a corto y medio plazo por las implicaciones técnicas y económicas de las actividades involucradas. No obstante, esto es algo que hay que supervisar muy de cerca con el fin de reducir la huella de carbono.

Figura 1: Fuente: National Geographic. Los principales gases que atrapan en calor y producen el efecto invernadero son: CO2, metano y óxido de nitrógeno.
EL Cambio Climático

2008 está resultando un año clarificador en lo que respecta a nuestra comprensión del Cambio Climático y sus fenómenos asociados, dejando ya casi fuera de toda duda que el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera están causados en buena medida por el efecto del hombre y que no es tanto el resultado de fenómenos naturales.
Así lo ha venido a demostrar el reciente estudio, 'Anthropogenic Climate Change' (el Cambio Climático debido a la actividad humana) publicado en Nature, en mayo pasado: el análisis científico más riguroso y extenso publicado hasta la fecha en este campo. En este trabajo se han catalogado por primera vez los cambios ocurridos en el reino animal y vegetal (incluyendo retroceso de glaciares, descensos de población de determinadas especies, cambios en las migraciones de aves y floración temprana de plantas) debidos a la acción del hombre a lo largo de los últimos 30 años.
La doctora Cynthia Rosenzweig, del NASA Goddard Institute for Space Studies y el Columbia Center for Climate Systems Research y directora del estudio resume así sus resultados: 'La Humanidad está actuando sobre el Clima con sus crecientes emisiones de gases con efecto invernadero y el mundo, en su proceso de calentamiento, está impactando sobre los sistemas físicos y biológicos a escala global'.
A pesar de todos los esfuerzos por atajar el Cambio Climático, los expertos prevén que tanto la Humanidad como su Entorno Natural sufrirán sus efectos en las próximas décadas en forma de graves desastres medioambientales más frecuentes y más severos que hasta ahora.
La seriedad del problema ha motivado tanto en las administraciones públicas como en todos los sectores empresariales primero la evaluación de su implicación en el Cambio Climático y segundo, un esfuerzo consciente por reducir o controlar dicho impacto.
En el caso de las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación), este momento culminó con el anuncio de Gartner en su congreso 'Itxpo 2007 Emerging Trends' de que el sector es responsable de aproximadamente el 2% de las emisiones globales de CO2 (dióxido de carbono), una medida equivalente a la asignada al sector aeronáutico. Otros estudios inciden además en el importante crecimiento previsto para el sector en los próximos años y que le hará superar con creces esta cifra.
El fracaso en la reducción de las emisiones de CO2 aumentará, según los analistas del sector, los riesgos para las empresas al generar costes adicionales, pérdida de posición competitiva y una reacción negativa en los compradores, grupos de presión, medios de comunicación y medios políticos. Simon Minglay, vicepresidente de investigación de Gartner tildaba la situación ya en abril de 2007 de insostenible y anunciaba que los consumidores exigirán un alto compromiso medioambiental 'en 2007 y 2008 en algunas geografías, en particular en Europa, tomando más tiempo en otros países y regiones'.
El Cambio Climático ha dejado de ser un tema secundario en la mente de nuestros clientes y consumidores y los gases con efecto invernadero se han colado en debates políticos de relevancia mundial. Sólo por poner un ejemplo, Joe Biden en su debate con Sarah Palin del pasado día 3 de octubre sentenciaba: 'si no entiendes cuál es la causa es prácticamente imposible encontrar una solución. La causa es el hombre. Esa es la causa'.
La informática verdE

En los años 80s el término 'Big Blue' (Gran Azul) era utilizado para referirse a los grandes ordenadores IBM, ya que éstos eran fácilmente reconocibles por su color 'azul', sin embargo, recientemente se ha acuñado el término 'Verde' para referirse a un elevado número de iniciativas, no porque sea éste el color que las distingue sino porque se identifican por ser respetuosas con el medio ambiente.
En lo que a las Tecnologías de la Información (TIC) se refiere, no siendo una fuente directa de emisión de gases, sí resulta impactante el elevado consumo de energía eléctrica que realizan los equipos TIC durante su vida útil. Esta energía tiene su origen generalmente en 'centrales' donde se realiza la combustión de materiales de origen fósil, y éstas sí son las fuentes principales de contaminación atmosférica. Consecuentemente, las TIC se convierten de forma indirecta en una fuente de emisión de gases con una elevada huella de carbono.
En el entorno TIC, el término 'verde' se aplica a todas aquellas iniciativas que contribuyen a la optimización del consumo energético y por tanto a la reducción de las emisiones de ese tipo de gases, lo que representa el contrapeso a la 'huella de carbono' en todos aquellos sectores industriales que son grandes consumidores de energía.
Si bien las TIC forman parte del problema, también es cierto que pueden ser parte de la solución. Las posibilidades tecnológicas que ofrecen as TIC contribuyen de forma significativa a la transformación de procesos industriales tradicionales por procesos electrónicos automatizados. Asimismo, el despliegue de servicios telemáticos y de telepresencia favorecen la disminución de los desplazamientos, con el consiguiente ahorro energético.
La contribución de las TIC al Cambio Climático se puede entender mejor a través de sus diferentes entornos de operación, cada uno de ellos con pautas y necesidades de consumo de energía diferentes:
Dadas las singularidades que presentan cada uno de ellos, las características energéticas y el impacto de las iniciativas verdes en los mismos, se tratarán de forma separada en diferentes artículos de esta serie.
La 'huella de carbono' de las TIC
Globalmente las TIC representan aproximadamente el 2,9% del consumo de energía eléctrica de todo el planeta. Sólo la electricidad consumida por los Centros de Procesos de Datos (CPD's) representa el equivalente a la emisión anual de 170 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, que es similar a la emisión de gases que generan las compañías aéreas.
Este consumo está conduciendo a un cambio en la percepción que se tenía sobre las TIC, ya que si bien éstas eras consideradas como una industria 'limpia', ahora está pasando a ocupar uno de los puestos de cabeza en el ranking de los sectores más contaminantes.

Figura 2: Fuente: Gartner Group. Las TIC como causas del Calentamiento Global. Porcentaje de consumo energético que representa cada componente TIC.
Un estudio de la Agencia de Protección Medioambiental de EEUU reveló que el consumo eléctrico en el año 2006 de los CPD's en Norteamérica alcanzó la escalofriante cifra de 60.000.000 Megavatios.hora, lo que representaba más del 1,5% del consumo eléctrico de todo el país. Esta energía consumida por los CPD's es equivalente a la electricidad producida por 5 plantas de generación eléctrica de una potencia de 1.000 Megavatios cada una.
La vertiente económica de lo anterior muestra que el total de la factura eléctrica de los CPD's en EE.UU ascendió a la cantidad de 2.700 millones de dólares, equivalente al consumo de todos los televisores de dicho país.
En el escenario de la Unión Europea, el consumo eléctrico de los CPD's también es preocupante, ya que en el año 2007 éste ascendió a la escalofriante cifra de los 56.000.000 Megavatios.hora, y con unas tasas de crecimiento muy inquietantes.
Un estudio del 'Lawrence Berkeley National Laboratory' determinó que la cantidad de energía eléctrica consumida por los CPD's y servidores en todo el mundo se duplicó entre 2000 y 2005 y esta tendencia ha ido creciendo en los últimos años. Este crecimiento viene provocado por una demanda cada vez mayor en los servicios web, los vídeos bajo demanda, las descargas de video y música, y un uso cada vez más extendido socialmente de las nuevas tecnologías Internet. Ello ha provocado un importante crecimiento en el número de los equipos de procesamiento y almacenamiento destinados a estos servicios.
Si bien la industria hardware ha conseguido que, a mayores prestaciones técnicas el incremento unitario del consumo de energía por equipo sólo haya sido de entre un 5% y un 8%, ha sido la proliferación en el número de servidores la que ha generado un 90% del crecimiento en el consumo de energía.
Según IDC, el año 2000 los CPD´s de todo el mundo albergaban aproximadamente 14,1 millones de servidores (12,2 mill. de gama baja, 1,8 mill. de rango medio y 66.000 de gama alta), mientras que en 2005 la cifra casi se duplicó, ascendiendo a un total de 27,3 millones.
Actualmente el número de servidores a nivel mundial que residen en CPD's asciende a la cifra de 30,3 millones. Ese repunte en los servidores CPD's ha contribuido a la duplicación de las tasas de consumo de energía en menos de cinco años.
Gartner estima que en 2008 el 48% de los presupuestos TI serán destinados al pago de la factura eléctrica. Con un consumo más eficiente derivado de un mejor equipamiento y operaciones, se estima que los ahorros pueden llegar a alcanzar un 25%.
«'Going green' is no longer the reserve of a minority 'doing the right thing'; it's becoming an essential activity for all IT leaders,» Mr. Simon Mingay, research vice president, Gartner.
Conclusión
El elevado consumo energético de las TIC no ha pasado desapercibido ni para los gobiernos, ni para organismos reguladores, ni para las propias empresas. Sin embargo, la inexistencia de regulación o de actividades privadas que organizaran la Eficiencia Energética estaban generando un cierto riesgo de confusión, mezcla de mensajes o descoordinación en un sector TI, que Europa considera clave para el desarrollo comercial de la zona en los próximos años. El primer paso ha sido la creación de un Código de Conducta Europeo para los Centros de Proceso de Datos, en el que voluntariamente todos los agentes involucrados puedan aportar, discutir y acordar sus puntos de vista, abarcando:
El Regulador y la Administración Pública Europea tienen toda la confianza en que los operadores TIC se unirán sin vacilar a este esfuerzo conjunto.
Como respuesta a lo anterior, las organizaciones están elaborando directrices y desarrollando iniciativas para disminuir el voraz apetito de las TIC por la electricidad, y consecuentemente mejorar de forma significativa la eficiencia energética y el coste asociado.
Entre dichas iniciativas se encuentran las siguientes:
Estas iniciativas, y muchas más, se describirán con mayor detalle en los nuevos capítulos de esta serie sobre el Cambio Climático y su relación con las TIC.
BIBLIOGRAFÍA:
Autores: Néstor González, Luis Moran y José Manuel Angioleti de Telefonica SA; José Alberto Varela de TEspaña Grandes Empresas
«Artículo incluido en el boletín eKISS nº 75, una publicación semanal interna de Telefónica»